En cualquier organización, el feedback bien gestionado es fundamental para el crecimiento y el éxito. Pero, aunque muchas empresas creen que tienen una buena cultura de feedback, la realidad suele ser diferente. A menudo, los procesos de dar y recibir feedback no se realizan de manera efectiva, lo que limita su impacto y provoca frustración.
Sin embargo, si se realiza correctamente, el feedback puede ser una herramienta valiosa para el desarrollo de los empleados y el crecimiento de la empresa. Pero ¿cómo crearla de manera adecuada? ¿Cuál es la mejor forma de dar feedback y que métodos se ha demostrado que funcionan? En este artículo te damos los mejores consejos para crear un entorno positivo para la evaluación de los empleados.
¿Por qué es importante dar feedback?
Los empleados quieren saber como están haciendo su trabajo, sobre todo cuando lo hacen bien. El feedback mejora el rendimiento laboral, ayuda a establecer las expectativas, ofrece orientación y garantiza que la contribución individual al éxito de la empresa sea el centro de atención.
Por tanto, las sesiones de feedback son una herramienta importante para el desarrollo de los empleados. No obstante, muchas empresas no les dan la importancia que se merecen, a pesar de que un estudio de Forbes afirma que el 66 % de los empleados renunciarían a su puesto de trabajo si no se sintieran valorados.
Podemos deducir de esto que el aprecio y la evaluación del rendimiento en el lugar de trabajo tienen una gran importancia y que son fundamentales para sostener el desarrollo de la empresa. A pesar de ello, hay muchos jefes que no hacen suficiente uso de esta herramienta. O, si lo hacen, solo se centran en los comentarios negativos. El feedback positivo no abunda porque el buen desempeño del puesto se suele dar por sentado.
Las empresas que tienen una fuerte cultura de feedback tienen una ventaja competitiva con respecto a las demás, porque son capaces de promover la innovación, estimular la creatividad y generar un entorno laboral positivo.
¿Cómo se crea una buena cultura de feedback?
Para que una cultura del feedback prospere es importante tener empleados resilientes que tengan la capacidad de adaptarse a los cambios en las condiciones laborales. Solo así serán capaces tanto de dar como de recibir feedback.
Una cultura empresarial fuerte crea un entorno en que el feedback es continuo y alentador. Y eso se consigue mediante sesiones regulares con los empleados y una interacción constructiva en la que las personas sienten que no tienen que aceptar los comentarios sin más, sino que también pueden dar su opinión a sus superiores o a sus compañeros de trabajo.
Pero, antes de nada, debes ser consciente de la dificultad de dar feedback. A muchas personas les resulta incómodo o no saben cuál es la mejor forma de hacerlo. Por eso, es importante que los managers piensen en métodos que ayuden a crear una buena cultura de feedback.
Además, debes generar un entorno en el que los empleados y los jefes sientan que pueden confiar los unos en los otros y apoyarse mutuamente. Si los empleados tienen miedo de las reacciones negativas o de las posibles consecuencias, no se atreverán a hacer comentarios.
Por qué es difícil dar feedback
Hay muchos motivos por los que, desde un punto de vista psicológico, puede resultarnos difícil dar feedback. El sentimiento que impera es el miedo, ya que tememos cómo reaccionará la otra persona, ya sea poniéndose a la defensiva o sintiéndose ofendida.
También tenemos miedo de las posibles consecuencias: si ofendemos a alguien con nuestros comentarios, es posible que esa persona se lo tome de manera personal y que, a partir de ese momento, nos ignore o nos trate de forma distinta.
Este miedo es especialmente común en las sesiones de feedback entre jefes y empleados. Esos últimos temen estar en desventaja si hacen comentarios negativos sobre sus jefes. También existe el recelo de que los superiores no se tomen en serio los comentarios o de que no tengan la posibilidad de hacer algo constructivo con ellos.
Por eso, preferimos evitar los conflictos y evitamos dar feedback para no causar problemas. Puede que esto mantenga la armonía a corto plazo, pero a la larga no es bueno en absoluto, pues las emociones se acumulan y pueden surgir situaciones desagradables. Con frecuencia, sí que queremos dar feedback, pero no sabemos cómo hacerlo o cuál es el momento correcto. A continuación, te damos los mejores consejos para conseguirlo.
Los jefes como ejemplos a seguir
Para tener una cultura de feedback sólida es importante que los líderes de equipo también la asuman y den ejemplo de ello, pues su papel es fundamental. En primer lugar, los managers deben hacer comentarios de manera regular e invitar a los empleados a hacer sesiones de retroalimentación. Además, deben estar abiertos a que sus compañeros les den su opinión sobre su propio trabajo. Después de todo, el feedback siempre debe ser mutuo y crear una interacción constructiva.
¿Cómo dar feedback?
Una cosa es segura, todos necesitamos recibir comentarios sobre nuestro trabajo. Nos sirven de guía y validan lo que hacemos. El feedback bien formulado hace que sigamos trabajando en la dirección correcta; confirma lo que ya hacemos bien y reconoce nuestros éxitos. Todas las personas necesitan este tipo de validación para sentirse valoradas. Por tanto, debemos pensar en el feedback como algo positivo y formularlo en consonancia.
El buen feedback debe ser: